‘La Casa de las Flores’: es momento de reírse del infortunio ajeno

Estreno: ¡Ya en Netflix!

Director: Manolo Caro

Elenco: Verónica Castro, Cecilia Suárez, Aislinn Derbéz, Paco León, Darío Yazbek, Sawandi WIlson, David Ostrosky, Francisco de la Reguera, Natasha Dupeyron, Arturo Ríos, Claudetter Maille, Lucas Velásquez, Sheryl Rubio, Sofía Sisniega, Luis de la Rosa.

⭐⭐⭐⭐⭐

SINOPSIS Cuando muere la amante del patriarca de la familia De la Mora, la familia de la casa grande se entera de que existe otra familia y una casa chica, pero ese no es el único secreto que la Casa de las Flores resguarda.

Manolo Caro es, sin lugar a dudas, la voz más actual y precisa para retratar los personajes mexicanos de esta generación. Para Netflix, Manolo creó esta fantasía demasiado verdadera acerca de los secretos que una familia ejemplar puede guardar por años de forma colectiva e individualmente.

 

Cuando Roberta, la amante de Ernesto, el patriarca, se muere en el día de su cumpleaños, durante la fiesta que su esposa Virginia, la dueña de la Casa de las Flores y ejemplo para todas las señoras de Las Lomas, no sólo se devela el hecho de que el hombre tenía una amante y con ella otra familia sino que se descubrirán muchos otros secretos, traiciones y todo tipo de dobles vidas, crímenes y malobras que conforman un melodrama hecho y derecho que trae al streaming un poquito de lo que fueron las grandes telenovelas de los ochenta pero elevado a un nivel de comedia negra americana. Sin exagerar, La Casa de las Flores está más emparentada con Six Feet Under que con Los Ricos También Lloran.

Al morir Roberta, dejó una misteriosa carta para Virginia que sólo ella, y la chismosa de la muchacha, saben que contiene. Al desmoronarse su mazapán perfecto de apariencias y falsedades, la matriarca se va acomodando a las mentiras y va solapándose incluso a sí misma con sus propias fallas ocultas durante años de ser la mujer perfecta y líder de su comunidad de señoras de Las Lomas.

 

Todas las familias tienen lo suyo y no es raro que la alta sociedad mexicana, más expuesta al escrutinio público, tenga que enterrar su fallas bajo toneladas de absurdos. En este caso, Manolo Caro nos presenta una historia que nos pone frente al espejo de la normalidad para mostrarnos el reflejo repugnante de lo que no es malo fuera, sino que es malo porque se esconde.

VEREDICTO:

Estamos invitados a La Casa de las Flores a reírnos del infortunio de esta familia mientras nuestros propios secretos de familia nos esperan tras la puerta.