Greta (La viuda), el regreso de Neil Jordan

Con Greta (La viuda), el veterano director Neil Jordan regresa buscando recuperar los alcances de sus obras anteriores.

 

Director: Neil Jordan

Actrúan: Isabelle Huppert, Chloë Grace Moretz, Maika Monroe

Duración: 98 minutos

★ ★ ☆ ☆ ☆

 

Sinopsis

Frances (Moretz) encuentra un bolso en el metro y decide entregarlo a su dueña, Greta (Huppert). Después de ese encuentro, empiezan a frecuentarse e inician una sólida amistad que, poco a poco, se transforma en una pesadilla debido al temperamento de Greta.

La historia parecía ideal para convertirse o en un inquietante y seductor thriller psicológico, o en una retorcida mezcla de suspenso e ironía con aire a serie B. Después de la muerte de su madre, una chica se muda Nueva York, y luego de encontrar y entregar un bolso extraviado en el subterráneo, establece una peculiar amistad con la dueña del mismo —una viuda pianista mucho mayor—. Sólo para descubrir que ésta tiene otros planes para su naciente relación.

El problema es que el director y guionista irlandés Neil Jordan, otrora conocido por su multipremiado drama The Crying Game (1992) y otras llamativas producciones como Interview with the Vampire (1994) y Byzantium (2012), apuesta porque esta película sea un poco de ambas cosas y no consigue que funcione como ninguna.

De inicio hay que reconocer que prepara con cuidado el escenario, que el desarrollo con cierto aire teatral le viene de maravilla, que el montaje es sofisticado y entrega situaciones en donde con sutileza apenas estira los puntos de tensión, prometiendo un relato estimulante con aire a cuento de los Hermanos Grimm, personajes arquetípicos pero atractivos, y hasta algunos toques de erotismo.

Por desgracia, es cuando busca cierta complejidad, que comienzan a evidenciarse los lugares comunes y una serie de incongruencias que incluso rayan en el humor involuntario, apuntando así a los parajes del absurdo. Esto pudo funcionar en otro sentido, pero los excesos necesarios para ello tardan tanto en llegar, que el cambio de tono ya no resulta creíble. Amén de que para ese entonces el ritmo perdió consistencia y la trama se volvió predecible.

Pese a todo lo anterior, la francesa Isabelle Huppert, una de las actrices europeas de mayor prestigio y trayectoria, en el papel de la viuda llamada Greta, tiene el oficio y talento suficiente para sustentar la forzada transición de su personaje. Y aprovecha la convicción de su afanosa coprotagonista Chlöe Grace Moretz. Pero eso sólo le alcanza a La viuda para mantener el interés de manera individual, no para sostener el concepto completo, que se vuelve tramposo y hasta ridículo.

Veredicto

Prometedora propuesta que naufraga entre la indefinición y sus pretensiones de jugar con la soledad y la obsesión, que se quedan sólo en eso. De lo poco que se puede rescatar, está la cuidadosa manufactura y por supuesto la interpretación de Huppert. La actriz, cuando es necesario, entrega tanto momentos de fascinante profundidad, como de comedia negra y exacerbada.

Por Jesús Chavarría

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