Matar o morir (Peppermint), frialdad letal y asesina

Matar o morir, ¡ya en Cines!

Director: Pierre Morel

Actúan: Jennifer Garner, John Gallagher Jr., John Ortiz

Duración: 102 minutos

★ ★ ★ ☆ ☆

Sinopsis

Tras presenciar el asesinato de su esposo e hija, Riley (Garner) se prepara para hacer justicia con sus propias manos.

En el caso de las películas de acción, todos sabemos que solemos ir al cine esperando determinadas escenas. De cierto modo sabemos que no saldremos completamente sorprendidos, pero siempre se necesita que haya algo novedoso o distinto en la historia, en los personajes, en la forma de trasladar el relato a la pantalla o de hacer las secuencias de acción.

También tiene sentido aprovechar el perfil o la experiencia (si esta fue exitosa o positiva) de ciertos actores o actrices en determinado género, como considerar a Jennifer Garner para volver a interpretar a una letal mujer de acción, tal y como lo hizo algunos años atrás en la serie televisiva Alias.

Sin embargo en Matar o morir (Peppermint), cinta dirigida por Pierre Morel que marca el regreso de Garner a la acción después de varios años de interpretar principalmente a madres de familia en comedias o dramas, algo parece fríamente familiar y no excitantemente conocido.

El filme es un thriller de acción que nos cuenta las vivencias de la joven madre Riley North (Jennifer Garner), quien sufre la muerte de su esposo e hija cuando son atacados por un grupo criminal. Tras despertar del coma en el que cae luego de la tragedia de su familia, la mujer decide transformarse en una vengadora profesional después de que un frustrante sistema protege a los asesinos.

Hasta aquí, la premisa parece lo suficientemente atractiva, y hasta cierto punto habitual. La venganza paternal o maternal ha sido un tema recurrente en las películas de acción en lo que llevamos del siglo. Pero cuando Riley se convierte en la peor pesadilla de cualquier grupo de criminales, las cosas saltan de lo familiar y atractivo a lo poco creíble y exagerado.

No esperamos que nos cuenten absolutamente todo de cómo se convierte en esa eficiente máquina de matar, pero darlo por gratuito y normal sin ningún tipo de explicación, y a niveles tan extremos, desconecta de la historia, por más que quieran centrar el conflicto en el trauma y dolor emocional de la madre ante el recuerdo de su familia y la necesidad de hacerle justicia a su muerte.

A Morel, director de otras exitosas y eficientes cintas del género con temáticas similares como Taken (con Liam Nesson como el padre que rescata a su hija secuestrada en Europa), no le cuesta trabajo montar buenas secuencias de acción, mientras que Garner no se ve incómoda en ese tipo de escenas, lo que da momentos que funcionan a nivel visual.

Dichas situaciones son disfrutables y atractivas, y logran distraer por instantes del argumento simplista y de lo poco desarrollado de los personajes. Para los amantes del género esto podría ser suficiente para querer volver a ver a Garner en este tipo de películas.

Te sugerimos ir a la sala sin esperar encontrarte con mucho más, pues el guion no esquiva los lugares comunes —pon atención en las frases antes de jalar el gatillo o de las explicaciones sobre las motivaciones de los personajes—, aunque ofrece un par de giros que no dejan de llamar tu atención pese a ser un tanto previsibles. Arturo Aguilar

Veredicto

En Matar o morir todo resulta convencional, aunque sabemos que así debía ser en una cinta de acción de este tipo. El problema es que le falta emoción y explicaciones y, por otro lado, le sobra algo de frialdad letal y asesina.

Por Arturo Aguilar